Casi que dejé de programar por fuera de mi trabajo. Acá te cuento por qué…
La motivación inicial
Hace unos meses, un poco de burnout y un poco de desencanto con el tipo de tareas que ofrecían las posiciones disponibles para mi geografía y mi elección de stack tecnológico me llevaron a decidir hacer un cambio.
Dejé un trabajo haciendo arquitectura de software para sistemas basados en Go por uno que usa Python. Ahora, no es que Python me sea nuevo; empecé a meterme en él cuando estaba en la universidad, allá por 2004 o 2005, trabajé con él e incluso fundé una empresa que se enfocaba principalmente en desarrollo con Python. Este cambio implica dejar una tecnología “caliente” en el día a día por una que está un poco más establecida y no tan en la cresta de la ola.
Python es un lenguaje sólido y ampliamente usado, pero Go es lo que hacen los “chicos cool”—o al menos muchos de los proyectos que considero cool.
Mintiéndome a mí mismo
Mi primera reacción fue despreocupada: podía seguir haciendo Go por mi cuenta y trabajar con Python durante mis horas laborales. Mi nueva posición y mi nuevo entorno implican mucho menos burnout, lo que me deja con mucha más energía mental al final del día.
Sin embargo, no lo hice. Estuve mandando parches por acá y por allá a proyectos que me gustan y jugueteando un poco con nuevos desarrollos en el lenguaje, pero nada más.
Estoy demasiado viejo para esto, y eso es algo bueno
Ya no programo proyectos completos en mi tiempo libre, no porque no pueda, sino porque simplemente no quiero. Solía hacer esto de más joven como ingeniero, subiendo mis habilidades todo lo que podía, muchas veces a costa de mi tiempo libre.
Tus propios proyectos tontos son un gran campo de juego donde podés fallar a voluntad con pocas consecuencias y reescribir cosas mil veces. También está el sueño persistente de pasar del hobby al emprendimiento paralelo si un proyecto despega (cosa que, como sabemos, rara vez pasa).
Hace poco tuve una conversación con un querido amigo y colega, y él tenía una muy buena manera de resumirlo:
Creo que vemos a la gente que programa mucho fuera del trabajo porque habla mucho de eso, y no nos damos cuenta de toda la gente que ya no programa tanto porque nadie habla de las cosas que no está haciendo. :)
En resumen
Hay una edad para desarrollar las propias habilidades, y hay una edad en la que esto tiene rendimientos decrecientes. Hago pequeños miniintentos de programar cositas efímeras para probar cosas nuevas e interesantes sobre las que leí, pero mueren en mi laptop—a veces solo viven en /tmp. Mi tiempo libre ahora lo paso haciendo deporte, que tiene rendimientos crecientes, dado el tema de la edad 😛. También hago otras cosas que disfruto: arte, manualidades, impresión 3D—lo que me despierte interés. Esto, a su vez, mejora mi capacidad de pensar por fuera de los límites habituales de mi profesión.
Le aconsejaría a cualquiera que considere los beneficios de otras actividades si, como yo, se encuentra preocupado de que su carrera pueda sufrir si deja de ser ingeniero por cinco minutos.